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	<title>Entrevistas &#8211; Spanish</title>
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		<title>&#8220;En las redacciones integradas se trabaja más en equipo&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7137</link>
		<pubDate>Mon, 20 Jan 2014 13:44:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/IN11.jpg" rel="lightbox[7137]"><img class="alignleft size-full wp-image-7141" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/IN11.jpg" width="588" height="239" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/IN11.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/IN11-300x121.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>Son muchos los diarios que han reestructurado completamente sus redacciones, integrando los departamentos impreso y digital. Los caminos elegidos para hacerlo, sin embargo, varían mucho. En algunos rotativos, los periodistas de uno y otro formato trabajan codo a codo. Pero también los hay que han eliminado cualquier tipo de distinción entre las plantillas, de manera que todos produzcan para todas las plataformas.</p>
<p>El experto alemán <a href="http://klaus-meier.net/" target="_blank">Klaus Meier</a> lleva años observando estos procesos. Junto con investigadores de España y Austria, Meier publicó en 2008 el primer <a href="http://ddd.uab.cat/pub/analisi/02112175n38p173.pdf" target="_blank">análisis detallado acerca de los modelos de convergencia existentes en la prensa</a>. Ahora, el equipo presenta una actualización del informe.</p>
<p>Sobre las redacciones del presente y lo que los cambios significan para el periodismo del mañana habló con Meier el capacitador y director de proyectos de DW Akademie Steffen Leidel.<span id="more-7137"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Con qué modelos de convergencia se han topado ustedes en las redacciones?</strong></p>
<p><strong>Klaus Meier:</strong> Con dos principalmente. Uno es el de la integración plena, que no sólo une impreso y digital, sino también otros departamentos. Se trata de una variante confeccionada en torno a las secciones, en la que éstas determinan el contenido que se destina a los diferentes soportes y funcionan como una especie de mesa central: controlan la organización del trabajo, producen contenido y deciden qué se cuelga en la Red. Sólo para las noticias de última hora suele existir una estructura propia.</p>
<p>Y después está el modelo ‘transmedial’, en el que digital e impreso se mantienen separados pero trabajan juntos. La colaboración entre ambos es controlada por una entidad superior integrada que recibe diversos nombres, desde ‘newsdesk’ a manager multimedia o editor multimedia. Su labor es identificar los campos en los que es posible cooperar y obtener beneficios mutuos.</p>
<p>Cada modelo emplea de manera distinta los medios sociales, y eso puede ayudar a entender las diferencias. En la integración plena, son los mismos periodistas los que distribuyen sus piezas a través de Twitter, Facebook, etc., recopilan comentarios y proponen debates. En el modelo ‘transmedial’ existe un editor de medios sociales que se encarga de ello. Aunque los periodistas digitales acostumbran más a usar las redes sociales que sus colegas de impreso, es el editor el que tiene la última palabra.</p>
<p><strong>¿Sigue teniendo sentido diferenciar entre periodistas digitales y de prensa impresa?</strong></p>
<p>En el modelo de integración plena, la diferencia se elimina conscientemente. A la hora de producir, los periodistas han de tener presentes todas las plataformas y sólo una parte del contenido se lleva al papel.</p>
<p>Pero hay buenos motivos para mantener cierta distinción entre ambos campos. Internet desarrolla muy rápidamente. Eso requiere innovación constante, e innovar puede hacerse difícil si uno ha de estar a la vez pendiente del trabajo diario. Se necesitan periodistas con tiempo para seguir las novedades. Si una redacción no tiene departamento digital, al final no le quedará otro remedio que crearlo.</p>
<p><strong>¿Qué herramientas han de dominar los periodistas para que la convergencia de una redacción funcione?</strong></p>
<p>También depende del modelo. En el integrado, lo ideal es que la plantilla al completo maneje la narración multimedia, el uso de los diferentes soportes y de los medios sociales. Cualquier redactor debería estar familiarizado con las nuevas tecnologías y software, saber usar una cámara de video y hacer ‘slideshows’. Pero la realidad suele ser que no todos los periodistas son capaces de hacer de todo. De ahí que lo realmente importante sea crear un equipo que colabore bien entre sí.</p>
<p><strong>Es decir, que una redacción integrada es una redacción más cooperativa…</strong></p>
<p>Es evidente desde hace tiempo que sí. El periodista estilo ‘llanero solitario’, que investiga y publica reportajes sólo con su firma, se está viendo superado por el trabajo en equipo y la apertura. Las redacciones son cada vez más transparentes. El material se guarda en archivos a los que tienen acceso todos los redactores. La idea de que es el equipo el que investiga y saca conclusiones en conjunto está cambiando la cultura periodística.</p>
<p><strong>Usted es profesor, ¿cómo repercuten todas estas transformaciones en la formación periodística?</strong></p>
<p>Sobre esto llevamos años debatiendo. En los 90, los alumnos estudiaban radio y televisión como dos materias separadas y no conectadas entre sí. Hoy en día, creo que lo primero sigue siendo aprender las reglas básicas del periodismo, independientemente del soporte. Pero, llegado un momento, hay que incorporar un segundo paso a la formación, en el que los estudiantes practican la aplicación de esos conocimientos de manera transmedial, por ejemplo, contando una historia compleja a través de diferentes plataformas. Es importante que sepan cómo se narra y qué contenido encaja según el lugar de publicación.</p>
<p><strong>La oferta formativa en el ámbito del periodismo parece interminable: periodismo de datos, videoperiodismo, manager social media, gestión de redes… ¿qué les aconseja estudiar a los jóvenes que se deciden por esta profesión?</strong></p>
<p>Creo que los estudiantes tienen que manejar un poco todo pero especializarse en algo. Sigue habiendo jóvenes que sólo quieren trabajar en televisión pero también ellos han de saber cómo se cuenta una buena historia en radio o Internet. Mi llamado sería generalizar y tratar de ser bueno en todas las áreas al principio de la carrera, y después decidirse por una rama y profundizar en la narración a través de esa plataforma.</p>
<p><strong>¿A dónde cree que van los medios del futuro?</strong></p>
<p>Creo que el periodismo móvil va a desarrollarse rápidamente. En Alemania, por ejemplo, uno de cada cinco usuarios de Internet tiene una tableta y dos de cada tres un smartphone o una tableta. Éste es un mercado con un potencial enorme en lo que a la innovación de productos periodísticos se refiere. Y quizás lleve a nuevos modelos de negocio que animen a los usuarios a pagar más por el contenido digital. Las aplicaciones disponibles en estos momentos no ofrecen grandes ventajas en comparación con la web abierta, pero aún hay mucho margen para el desarrollo tecnológico de aparatos que además son fáciles de usar, baratos y aptos para el consumo masivo.</p>
<div id="attachment_7143" aria-labelledby="figcaption_attachment_7143" class="wp-caption alignright" style="width: 300px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/IN2.jpg" rel="lightbox[7137]"><img class="size-full wp-image-7143" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/IN2.jpg" width="300" height="200" /></a><p class="wp-caption-text">Klaus Meier</p></div>
<p>Antes, los editores de periódicos tenían su tecnología -la imprenta- en casa. Ahora, la tecnología se está externalizando y son los servidores de Internet y las compañías informáticas las que ganan dinero con ella. Esto supone un gran problema y no tiene solución.</p>
<p>Sin embargo, en mi opinión los medios hacen bien en crear departamentos de innovación que estén al margen de la maquinaria de producción diaria y en los que periodistas y desarrolladores dediquen juntos tiempo a estudiar los aparatos que van a salir al mercado. Y en segundo lugar, yo recomendaría a las redacciones utilizar sistemas de gestión de contenidos a que les permitan ser más flexibles a la hora de recurrir a los nuevos medios y a los diferentes canales de difusión.</p>
<p><em><strong>Klaus Meier</strong> es catedrático de <a href="http://www.journalistik-eichstaett.de/" target="_blank">Estudios Periodísticos en la Universidad Católica de Eichstätt-Ingolstadt</a></em><em>, en Alemania. Sus investigaciones han estado centradas en la gestión editorial, la innovación y la convergencia en las redacciones, el periodismo digital, las ciencias de la comunicación y la formación en el ámbito periodístico.</em></p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/steffenleidel" target="_blank">Steffen Leidel</a><br />
Traducción: Luna Bolívar</p>
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			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Una persona normal apenas puede juzgar la calidad periodística&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7211</link>
		<pubDate>Thu, 19 Dec 2013 15:04:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[calidad periodística]]></category>
		<category><![CDATA[informe]]></category>

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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><strong></strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg" rel="lightbox[7211]"><img class="alignleft size-full wp-image-7223" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg" width="588" height="392" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ1_2-300x200.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>En los debates acerca del futuro del periodismo, una frase suele escucharse con frecuencia: &#8220;necesitamos más calidad para sobrevivir&#8221;. Pero ese concepto de calidad es con frecuencia vago. Muchas veces se define intuitivamente o en función de anécdotas, más que a partir de investigaciones fundadas o de un análisis racional.</p>
<div id="attachment_7217" aria-labelledby="figcaption_attachment_7217" class="wp-caption alignright" style="width: 150px"><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ2.jpg" rel="lightbox[7211]"><img class="size-full wp-image-7217" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/QJ2.jpg" width="150" height="150" /></a><p class="wp-caption-text">Wolfgang Schweiter</p></div>
<p>¿Qué puede hacer el periodismo en este caso? Los profesores alemanes <a href="http://www.wolfgang-schweiger.de/" target="_blank">Wolfgang Schweiger</a> y <a href="https://online.uni-hohenheim.de/urban" target="_blank">Juliane Urban</a> han buscado respuestas. El capacitador y director de proyectos de DW Akademie Steffen Leidel conversó con Schweiger sobre las sorprendentes conclusiones a las que llegan en un estudio dedicado a la noción de calidad en la profesión informativa.<span id="more-7211"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Cómo mide la ciencia la calidad del periodismo?</strong></p>
<p><strong>Wolfgang Schweiter:</strong> En la tradición alemana, lo hacemos desde un punto de vista normativo. Para nosotros, el periodismo tiene que cumplir con una serie de funciones constitucionales y sociales y a partir de su adecuación a esa norma determinamos el nivel de calidad.</p>
<p>En Estados Unidos, por el contrario, la calidad se mide desde la perspectiva del receptor. La pregunta de partida es qué noticias percibe la audiencia como de calidad. Esto hace que variantes como el entretenimiento, el atractivo de la información o el interés del tema sean relevantes, mientras que en Alemania no lo son.</p>
<p><strong>¿Y qué variantes tiene en cuenta la aproximación normativa?</strong></p>
<p>Por un lado, la diversidad y la imparcialidad. Es importante que la cobertura de opiniones, personajes y hechos sea objetiva y considere diferentes puntos de vista. Por otro lado, las noticias tienen que ser relevantes y dar respuesta a las cinco preguntas fundamentales, además de ser fáciles de aprehender, apropiadas y exactas.</p>
<p><strong>Dos definiciones que distan bastante la una de la otra…</strong></p>
<p>Al tratar la calidad en el periodismo siempre nos vamos a ver enfrentados a un conflicto. ¿Queremos producir noticias que el público valore como interesantes o queremos ofrecer noticias cuya calidad se corresponda con la función social que le adjudicamos a esta profesión?</p>
<p><strong>¿Significa eso que las noticias que el público considera interesantes no cumplen con la función social del periodismo?</strong></p>
<p>Depende del mercado que se observe. Algunos estudios identifican una correlación entre las dimensiones normativas de la calidad y el éxito entre la audiencia. Eso demuestra que las noticias de calidad son mejor acogidas por el público. Pero también hay investigaciones que deducen todo lo contrario: cuanto más sensacionalista, más interés despierta. No existe una respuesta clara a la pregunta de si a la audiencia le gusta la calidad o no.</p>
<p><strong>¿Qué diferencia su estudio de otros?</strong></p>
<p>Que nosotros no nos hemos centrado sólo en medir la calidad del contenido que generan los medios, sino que hemos analizado si el público es capaz o no de juzgar esa calidad, atendiendo a las piezas periodísticas por separado.</p>
<p>Cuando se le pregunta a los alemanes por periódicos como el <a href="http://www.sueddeutsche.de/" target="_blank"><em>Süddeutsche Zeitung</em></a>, revistas como <a href="http://www.spiegel.de/" target="_blank"><em>Spiegel</em></a> o noticieros televisivos como <a href="http://www.tagesschau.de/" target="_blank">Tagesschau</a>, todos coinciden en que son buenos. Es una respuesta estándar, socialmente aceptada, que refleja uno de los problemas de la investigación social empírica: que la gente tiende a decir lo que cree que debe. Por eso intentamos descubrir qué opinaba la audiencia de programas o artículos al margen de la marca mediática.</p>
<p><strong>¿Y qué procedimiento siguieron?</strong></p>
<p>Recurrimos a un experimento clásico. La mitad de los participantes recibieron un reportaje que era realmente bueno, la otra mitad uno que era muy malo. Después, comparamos la evaluación de la calidad que cada grupo hacía de la pieza que le había tocado.</p>
<p><strong>¿Con qué resultado?</strong></p>
<p>Por una parte descubrimos lo que nos esperábamos: que la capacidad del público de juzgar la calidad es muy limitada. Pero, sin embargo, nos sorprendió mucho que esa habilidad fuera independiente del nivel de educación, la competencia mediática y la edad. Creíamos que la formación y el trato frecuente con la prensa influirían en el resultado.</p>
<p><strong>¿Qué conclusiones sacan de eso?</strong></p>
<p>Que, en mi opinión, una persona normal y corriente, sin que importe su nivel de educación, carece de los parámetros mentales necesarios para estimar si una pieza periodística es de calidad o no.</p>
<p><strong>¿Qué implica eso para la prensa? ¿Son buenas o malas noticias?</strong></p>
<p>Ésa es una pregunta clave. En un primer momento se podría deducir que la calidad no importa porque la audiencia no la percibe. Pero eso sería una simplificación.</p>
<p>Nuestro estudio también ha demostrado el papel destacado que juega la imagen de la marca mediática en la confianza que despierta en el público. Si la calidad se reduce, a corto plazo la gente no lo nota. Pero cuando finalmente se da cuenta, repercute negativamente en la imagen y eso tiene repercusiones a largo plazo. Puede llevar, por ejemplo, a una reducción considerable de la circulación.</p>
<p>Por eso, yo advierto siempre a los medios de los peligros que entraña el poner en riesgo su patrimonio más preciado, que es la confianza de los lectores, oyentes, espectadores o usuarios.</p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/steffenleidel" target="_blank">Steffen Leidel</a><br />
Traducción: Luna Bolívar</p>
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			</item>
		<item>
		<title>&#8220;Los periodistas tienen que perderle el miedo a los hackers&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=7015</link>
		<pubDate>Sat, 23 Nov 2013 18:43:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2gregor-aisch.jpg" rel="lightbox[7015]"><img class="alignleft size-full wp-image-7025" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/2gregor-aisch.jpg" width="300" height="200" /></a>Las visualizaciones interactivas y las infografías encuentran cada vez más espacio en los medios de comunicación, al tiempo que crece el número de redactores que se interesan por practicar el periodismo de datos. Los interrogantes que se plantean, sin embargo, son aún muchos. ¿Qué han de saber los comunicadores a la hora de trabajar con desarrolladores? ¿Cómo y dónde aprenderlo? ¿Cuánta programación tienen que dominar? Y, ¿cuáles son las mejores herramientas para iniciarse en este campo?</p>
<p>A muchas de estas preguntas puede responder el arquitecto visualizador y desarrollador de noticias interactivas <a href="http://driven-by-data.net/" target="_blank">Gregor Aisch</a>, una de las personas tras <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?p=5413">Datawrapper</a> y autor de gráficos para <a href="http://visualdata.dw.com/specials/bildung/en/index.html" target="_blank">DW</a> y <a href="http://opendata.zeit.de/atomreaktoren/#/en/" target="_blank">Zeit Online</a>, entre otros. Nuestra compañera Natalia Karbasova conversó con él sobre las opciones del periodista en un mundo de mapas, gráficos e infografías.<span id="more-7015"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: A usted, como técnico, ¿le divierte trabajar con periodistas?</strong></p>
<p><strong>Gregor Aisch:</strong> Sí, me encanta trabajar con periodistas. Suelen tener muy claro lo que quieren transmitir y muchas ideas interesantes acerca de cómo contar historias, algo que no siempre sucede con la gente que se dedica al marketing o las relaciones públicas.</p>
<p><strong>¿Qué necesita un periodista para llevar a cabo un reportaje sobre la base del periodismo de datos?</strong></p>
<p>Conocer bien el campo, los tiempos y las limitaciones de las visualizaciones digitales ayuda bastante. El diseño de gráficos interactivos no se diferencia enormemente del desarrollo de software. Tienes que saber gestionar expectativas y recursos para garantizar que el producto final llegue a tiempo. De lo contrario, evitar la frustración es prácticamente imposible.</p>
<p><strong>¿Qué han de tener en cuenta los periodistas a la hora de trabajar con desarrolladores?</strong></p>
<p>La mayoría de las cosas importantes son las mismas que hay que considerar en cualquier otro proyecto. Es bueno hablar con regularidad, especialmente al principio. Diseñar una visión conjunta de algo que aún no existe resulta a veces complicado. Trazar esquemas a mano ayuda a comunicar ideas en los niveles iniciales.</p>
<p><strong>¿Y cuánto han de saber los periodistas de programación?</strong></p>
<p>Yo creo que lo primero que tienen que hacer los periodistas es perderle el miedo a los <em>hackers</em>. Puede que suene a chiste, pero muchos los siguen considerando una especie de personajes siempre al borde del delito, que pasan los días y las noches configurando virus y <a href="http://www.youtube.com/watch?v=Ql1uLyuWra8" target="_blank">tratando de quebrar los sistemas de seguridad</a> de bancos y gobiernos. Encuentros como <a href="http://hackshackers.com/" target="_blank">Hacks/Hackers</a>, celebrado en Berlín, son muy efectivos a la hora de tender puentes entre periodistas y programadores.</p>
<p>De cara al trabajo diario, creo que es de gran utilidad aprender algunas nociones básicas del lenguaje de programación. Al principio es duro pero después de uno o dos días la gente se sorprende de sí misma. Muchas veces, poder escribir un par de líneas de un código nos evita tener que reparar elementos simples constantemente y eso, en un sector en el que el tiempo es oro como el del periodismo digital, puede llegar a ser crucial.</p>
<p>Y, como ya dije antes, no estaría de más que los periodistas fueran capaces de intuir qué cosas son realmente factibles y cuánto tiempo lleva realizarlas. Yo no creo que se pueda esperar de un redactor que desarrolle una visualización completa, ya que se requieren años para lograr eso, pero sí que tenga una idea general.</p>
<p><strong>¿Cuánta visualización pueden llevar a cabo los periodistas que no saben programar?</strong></p>
<p>Excel, LibreOffice, Tableau Public, ManyEyes, Datawrapper, QuantumGIS: todas estas herramientas ofrecen módulos para crear gráficos que cualquiera puede manejar en poco tiempo. La mayoría son gratis, vienen ya instaladas en la computadora o están disponibles a través de servidores web, por lo que empezar es fácil y barato, aunque cabe no olvidar que aprender a usar un programa nuevo siempre requiere su tiempo.</p>
<p><strong>Y ante tanta opción, ¿por dónde recomienda empezar?</strong></p>
<p>Yo recomendaría iniciarse con un programa de hoja de cálculo. El periodismo de datos comienza muchas veces con una simple tabla, así que es importante saber hacer operaciones sencillas como dividir el número de tragedias por el número total de accidentes de coche en las diversas regiones de un país. A los que se quejan de que Excel es demasiado complicado, yo les digo que recurran a la alternativa gratuita LibreOffice Calc, que es más útil de lo que parece.</p>
<p><strong>Las infografías se han convertido en un recuso muy utilizado, ¿qué errores se comenten más habitualmente?</strong></p>
<p>Antes de nada, a mí me encantan las infografías, así que estoy encantado de que cada vez se usen más.</p>
<p>La mayor cantidad de errores la suelo detectar en las etiquetas: muchos gráficos están pobremente etiquetados. Si te limitas a las opciones preprogramadas, puedes dar por hecho que algo estás haciendo mal.</p>
<p><strong>¿Cuáles son sus visualizaciones favoritas?</strong></p>
<p>Me gusta mucho <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2013/05/07/education/college-admissions-gap.html?_r=0" target="_blank">este diagrama del</a> <em>New York Times</em>, que compara la tasa de graduados en el eje horizontal con el porcentaje de alumnos afroamericanos, hispanos y asiáticos de primer año en el eje vertical. Se puede distinguir claramente cómo en las universidades con más graduados el porcentaje de estudiantes afroamericanos es menor. En el primer año de Harvard, por ejemplo, sólo el 8,8 por ciento de los matriculados son negros, y el 97 por ciento de los estudiantes consigue aquí el título.</p>
<p>El gráfico trata un tema muy candente, ya que los Estados norteamericanos gobernados por el Partido Republicano están aboliendo los ‘planes de acción afirmativa’ de la era Kennedy-Johnson. Estos planes obligaban a las escuelas superiores a cubrir ciertas cuotas de mezcla étnica pero ahora su legalidad se pone en duda.</p>
<p>En <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2013/06/24/us/affirmative-action-bans.html?_r=0" target="_blank">esta pieza</a> de hace unas semanas, el <em>NYT</em> mostraba el efecto de la retirada de las cuotas en Estados como California. En ella se le contrapone al porcentaje de alumnos de primer año por razas el total de personas en edad de ir a la universidad que viven en la región. La suspensión de los planes ha llevado especialmente en California a una reducción drástica de la cantidad de estudiantes afroamericanos e hispanos en la enseñanza superior.</p>
<p>Un tercer ejemplo es <a href="http://www.nytimes.com/interactive/2013/04/16/science/disease-overlap-in-elderly.html" target="_blank">esta excelente obra de Matthew Bloch y Hannah Fairfield</a>. En un diagrama vectorial interactivo se refleja cómo se han ido sumando las enfermedades relacionadas con la edad. El 9 por ciento de los 700.000 ancianos que habitan en residencias padece una combinación de problemas cardiacos, hipertensión y Alzheimer, lo que dificulta mucho su tratamiento.</p>
<p><strong>Todos los ejemplos que nos da son del <em>New York Times</em>, ¿por qué es tan bueno el periodismo de datos de este diario?</strong></p>
<p><a href="http://amandacox.tumblr.com/" target="_blank">Amanda Cox</a> lo explicó de la siguiente manera: ‘tienes que coger a los lectores de la mano y llevarlos a través del gráfico. Sin eso, cualquier visualización expresa algo similar a ‘aquí lo tienes, ahora imagínatelo’.</p>
<p>La otra cuestión es que el <em>NYT</em> está contratando a la gente adecuada (editores gráficos, cartógrafos, animadores en 3d y programadores interactivos) y juntándola en un mismo lugar. En las redacciones alemanas se siguen viendo a equipos gráficos separados del resto, lo que dificulta el crear infografías de calidad.</p>
<p><strong>¿A qué material sobre la visualización aconseja que se le eche un vistazo?</strong></p>
<p>A esta <a href="http://www.marijerooze.nl/thesis/graphics/" target="_blank">lista de visualizaciones de datos</a>, al <a href="http://www.thefunctionalart.com/" target="_blank">blog de Alberto Cairo</a>, a este <a href="http://source.mozillaopennews.org/en-US/" target="_blank">recurso de Mozilla Open News</a>, a esta <a href="http://bl.ocks.org/mbostock" target="_blank">colección de piezas de códigos</a> para diferentes visualizaciones y a la página <a href="http://infosthetics.com/" target="_blank">Informations Aesthetics</a>.</p>
<p><strong>Y alguna lectura obligatoria…</strong></p>
<p>Tres principalmente: <a href="http://www.amazon.com/dp/0393072959/" target="_blank"><em>The Wall Street Journal Guide to Informations Graphics</em></a>, <a href="http://www.peachpit.com/store/functional-art-an-introduction-to-information-graphics-9780321834737" target="_blank"><em>The Functional Art: An introduction to information graphics and visualization</em></a> y <a href="http://www.packtpub.com/data-visualization-a-successful-design-process/book" target="_blank"><em>Data Visualization: A successful design process</em></a>.</p>
<p>Entrevista: <a href="http://mediakar.org/" target="_blank">Natalia Karbasova</a><br />
Traducción: Luna Bolívar</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			</item>
		<item>
		<title>Cómo proteger la correspondencia por E-mail</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=6653</link>
		<pubDate>Fri, 13 Sep 2013 14:01:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Caja de Herramientas]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[Seguridad en la Red]]></category>
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		<category><![CDATA[protección de datos]]></category>

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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/mail1.jpg" rel="lightbox[6653]"><img class="alignleft size-full wp-image-6661" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/mail1.jpg" width="300" height="200" /></a>Continuamos conversando sobre seguridad en la Red con <a href="http://www.kubieziel.de" target="_blank">Jens Kubieziel</a>, como ya hicimos en una <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6449">entrada anterior</a>. En esta ocasión, le preguntamos al experto por lo mucho o poco que podemos fiarnos de correos electrónicos como Gmail y compañía. También quisimos saber cómo comportarse para salvaguardar la información que compartimos vía mail.<span id="more-6653"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: Empecemos por las normas que debería seguir todo usuario de correo electrónico precavido, ¿nos las puede resumir?</strong></p>
<p><strong>Jens Kubieziel:</strong> Voy a intentar mencionar las que, desde mi punto de vista, son más importantes.</p>
<p><strong>1. Asegúrate de que tu sistema esté limpio. </strong>Si usas tu propia computadora, instala un buen antivirus y mantenlo siempre actualizado. A quienes se vean obligados a trabajar desde lugares públicos como cibercafés, les recomiendo recurrir a un sistema operativo almacenado en un medio extraíble, ya sea un <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Live_CD" target="_blank">CD</a> o un pen drive.</p>
<p><strong>2. Usa HTTPS. </strong>Entra en tu cuenta de mail a través de HTTPS (https://ejemplo.org) y no a través de http. Eso cifra tu conexión y todos los datos que envías a tu servidor de correo electrónico.</p>
<p><strong>3. <a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6119">Elige una contraseña segura</a></strong><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/?p=6119"><strong></strong><strong>.</strong></a><strong> </strong>Muchos usuarios optan por claves fáciles como “contraseña” y “123456”, lo que implica un peligro. Comprueba que tuya no mantiene ninguna relación evidente contigo ni con tu entorno. <a href="http://www.yetanotherpasswordmeter.com" target="_blank">Sitios como éste</a> te dan pistas acerca de lo segura que es tu contraseña.</p>
<p><strong>4. Utiliza la mejor autentificación posible. </strong>Google ofrece a sus usuarios la llamada autentificación doble. Eso significa que primero te registras con tu nombre de usuario y contraseña y Google te envía entonces un SMS con un número a tu celular. Sólo el número correcto te da acceso a tu cuenta de correo electrónico.</p>
<p><strong>5. Sé cuidadoso. </strong>Antes de abrir cualquier mail procedente de un extraño recuerda que tal vez se trate de un truco para que visites páginas o descargues archivos peligrosos. Páginas como <a href="https://www.virustotal.com/en/" target="_blank">Virus Total</a> examinan la limpieza de documentos adjuntos: más de 40 detectores de virus escanean los archivos y te informan si encuentran alguno oculto.</p>
<p><strong>¿Qué servidor de correo electrónico recomendaría usted?</strong></p>
<p>Siempre que se pueda elegir libremente, yo aconsejo recurrir a correos independientes como <a href="https://riseup.net/es" target="_blank">riseup.net</a>, que se toman el tema de la seguridad muy en serio. Lo fundamental a mi entender es que el servidor cifre mi tráfico de mails y proteja mis datos. Y que almacene la menor cantidad de información posible. Así, si resulta víctima de un ataque el riesgo para mi esfera privada es mucho menor. Riseup.net y otros similares cumplen con estos requisitos casi a la perfección.</p>
<p><strong>¿Aconseja el uso de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cliente_de_correo_electr%C3%B3nico" target="_blank">clientes de correo electrónico</a> ante los basados en la web interfaz?</strong></p>
<p>Los clientes de correo electrónico tienen muchas ventajas con respecto a webmail. Para empezar, son más prácticos. El cliente descarga todos tus mensajes en la computadora, de manera que puedes trabajarlos también sin conexión, escribir nuevos y mandarlos cuando vuelvas a estar en línea. Además, suelen ser mucho flexibles que un web interfaz: ofrecen más opciones de personalización y encriptar los correos es más sencillo. Y, por lo general, usar un cliente no te impide utilizar webmail, con lo que puedes disfrutar de lo mejor de ambos.</p>
<p><strong>¿Existen complementos útiles de cara a aumentar la seguridad de nuestras comunicaciones?</strong></p>
<p>Sí, hay algunos. Por lo general, yo aconsejo <a href="https://www.mozilla.org/en/thunderbird/" target="_blank">Mozilla Thunderbird</a> como cliente de correo electrónico. Y con éste, el primer complemento que merece la pena tener es <a href="http://www.enigmail.net/home/index.php" target="_blank">Engimail</a>. Es bastante fácil de usar y cifra tus mails siempre que sea posible. Si necesitas mandar mensajes a través de Tor o JonDonym, existe un complemento llamado <a href="https://addons.mozilla.org/es/thunderbird/addon/torbirdy/" target="_blank">TorBirdy</a> que se instala sin dificultades y cuenta con algunas opciones estándar muy útiles.</p>
<p><strong>¿Tiene sentido recurrir a servicios como como <a href="http://www.hushmail.com/" target="_blank">Hushmail</a>, que supuestamente incrementan el nivel de protección?</strong></p>
<p>Pueden servir en algunas ocasiones. Como dice el informante y exempleado de NSA William Binney, cualquier software de encriptado basado en la web ha de ser considerado como hackeado o hackeable. Para un cifrado fiable es mejor usar un software de instalación local como <a href="http://www.gnupg.org" target="_blank">GnuPG</a>. Considerando esto, un servidor ‘seguro’ que codifica tus mails por ti no vale demasiado. Mucho más importante es que procese tus correos de manera segura y guarde la menor cantidad de datos posible.</p>
<p><strong>En la Red encontramos una amplia oferta de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Remailer" target="_blank">remailers</a>, ¿alguno que merezca la pena?</strong></p>
<p><a href="http://mixmaster.sourceforge.net" target="_blank">Mixmaster</a> es uno de los más usados y estables. Mixminion y Cypherpunk tienen puntos débiles y no deberían utilizarse.</p>
<p>Cualquier mensaje que envías con Mixmaster está dividido en una secuencia fija y una cifrada. Al mandarlo, se reparte por varios servidores. Cada servidor puede eliminar sólo una parte del encriptado y, por lo tanto, es incapaz de conocer el contenido completo. El servidor guarda el mail, espera un tiempo aleatorio y lo reenvía también de manera aleatoria. De este modo, es imposible identificar las entradas y salidas de correos del servidor e incluso si un hacker lo ataca, tu seguridad queda preservada siempre y cuando uses más de un remailer.</p>
<p><strong><em><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/AS21.jpg" rel="lightbox[6653]"><img class="alignleft size-full wp-image-6657" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/AS21.jpg" width="150" height="150" /></a>Jens Kubieziel</em></strong><em> es capacitador y asesor en cuestiones de seguridad informática. Además de formar a activistas y periodistas en el ámbito de la seguridad en Internet y las formas de evitar la censura, aconseja a organismos estatales acerca del modo de proteger sus redes y sistemas.</em></p>
<p>Entrevista: <a href="http://mediakar.org" target="_blank">Natalia Karbasova</a><br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a><strong></strong></p>
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		<title>&#8220;La metodología de los índices de libertad de prensa es problemática&#8221;</title>
		<link>https://onmedia.dw.com/spanish/?p=6599</link>
		<pubDate>Tue, 20 Aug 2013 12:28:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luna Bolivar]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[informe]]></category>
		<category><![CDATA[libertad de prensa]]></category>

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		<description><![CDATA[ [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP11.jpg" rel="lightbox[6599]"><img class="size-full wp-image-6615 alignleft" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP11.jpg" width="588" height="227" srcset="https://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP11.jpg 588w, https://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP11-300x115.jpg 300w" sizes="(max-width: 588px) 100vw, 588px" /></a>Cada año cuando se publican los índices de libertad de prensa, las mordazas a los medios y las dificultades que encuentran los periodistas a la hora de realizar su trabajo ocupan páginas en los diarios y minutos en los noticieros. Sin embargo, cabe contemplar estos rankings internacionales con cautela, advierte Laura Schneider, del <a href="http://www.rcmc-hamburg.de/" target="_blank">Centro para el Estudio de los Medios y la Comunicación</a> de Hamburgo.</p>
<p>Schneider dedica su tesis doctoral al análisis de los listados que miden la libertad de expresión e información en los diferentes países. Aunque la importancia de los mismos es innegable, tampoco pueden obviarse los sesgos que los lastran y el hecho de que siguen una metodología dudosa, sostiene la experta, por lo que trata de desarrollar un sistema alternativo con el que traducir en cifras y poder comparar las distintas realidades.</p>
<p>En la siguiente entrevista, Schneider nos habla de los problemas y de las posibles soluciones en torno a los índices de libertad de prensa.<span id="more-6599"></span></p>
<p><strong>DW Akademie: ¿Qué rankings utiliza para su estudio?</strong></p>
<p><strong>Laura Schneider:</strong> El que elabora <a href="http://www.freedomhouse.org/issues/media-freedom" target="_blank">Freedom House</a> y la <a href="http://es.rsf.org/press-freedom-index-2013,1054.html" target="_blank">Clasificación Mundial de Reporteros sin Fronteras</a>. Son los dos únicos que actualmente se llevan a cabo a nivel global. La UNESCO redacta también los llamados <a href="http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/intergovernmental-programmes/ipdc/special-initiatives/media-development-indicators-mdis/" target="_blank">Indicadores de Desarrollo Mediático</a>, que sirven para medir la libertad de prensa pero no se evalúan regular ni internacionalmente.</p>
<p><strong>¿Qué le llevó a centrar su tesis en este tema?</strong></p>
<p>Un viaje que hice a <a href="http://academia.edu/2313147/Press_freedom_in_Mexico" target="_blank">México para analizar la situación de la libertad de prensa</a>. Antes de partir, repasé lo que decían los índices sobre el país. En cuanto indagué un poco me di cuenta de que la metodología utilizada para contabilizar los datos era problemática. Estos rankings gozan de mucho prestigio y se informa ampliamente sobre ellos cada vez que son publicados, pero en cuanto conoces sus defectos te das cuenta de lo cuestionable que es la cobertura que reciben.</p>
<p><strong>¿Y qué problemas le descubrió a la metodología?<br />
</strong></p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP21.jpg" rel="lightbox[6599]"><img class="size-full wp-image-6617 alignright" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP21.jpg" width="300" height="200" /></a>Podemos empezar por la definición de libertad de prensa en sí. Ambos índices dicen basarse en el <a href="http://www.ichrp.org/es/articulo_19_dudh" target="_blank">Artículo 19</a> de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, en el que se indica que todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión. Pero las organizaciones no especifican qué entienden ellas hoy en día por libertad de prensa, y ésta es una cuestión fundamental.</p>
<p>Eso lleva a la pregunta de qué indicadores deben usarse para medir la libertad de prensa: ¿en qué hay que fijarse para saber cuál es la situación en un país? Aquí, la cuestión de la ponderación también es importante. Por ejemplo, el derecho constitucional a la libertad de prensa, ¿vale seis o dos puntos? Y luego están los aspectos logísticos: quién evalúa, cómo se realizan los sondeos y cuánta gente se emplea para que las encuestas sean representativas.</p>
<p><strong>Metodologías distintas llevan a resultados diferentes, ¿hay algún país en el que esto se note especialmente?</strong></p>
<p>En Togo, por ejemplo. En 2013, Freedom House ha colocado al país africano en la posición 159 de 197 Estados. Reporteros sin Fronteras, sin embargo, lo sitúa en el lugar 83 de 179, ¡son casi 80 puestos de diferencia!</p>
<p><strong>¿Cómo se explica eso?</strong></p>
<p>El problema con los rankings de Freedom House es que se basan en unos indicadores que dos personas establecieron hace ocho años. Aunque se esforzaron por desarrollar unos parámetros sensatos y bien meditados, no consultaron a ningún experto. Algo similar sucede con Reporteros sin Fronteras: pese a que las decisiones se toman en grupo, siguen siendo muy subjetivas.</p>
<p>Así que cada cual se rige por su propia visión. Mientras que Reporteros sin Fronteras pone el foco en las agresiones a periodistas como agresiones a la libertad de prensa y en las condiciones laborales de los informadores, Freedom House le presta más atención a la estructura del  sistema en su conjunto y dedica una sola pregunta a la violencia contra sus trabajadores. Porque el número de ataques físicos a periodistas es, en comparación, relativamente bajo en Togo, el país está mejor posicionado en el índice de RsF. El sistema mediático, sin embargo, muestra deficiencias graves en Togo, lo que le hace perder puestos en el listado de Freedom House. Eso explica la diferencia.</p>
<p><strong>¿Y significa también que estas organizaciones entienden cosas distintas por libertad de prensa?</strong></p>
<p><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP2.jpg" rel="lightbox[6599]"><img class="alignleft size-full wp-image-6607" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/FoP2.jpg" width="300" height="200" /></a>Sí. Freedom House tiene una percepción más estadounidense, que relega con frecuencia a los medios públicos al papel de instrumentos bajo el control del Estado. El concepto de Reporteros sin Fronteras es por el contrario más europeo, y entiende los medios públicos como importantes y positivos.</p>
<p>Pero, a fin de cuentas, ambos ofrecen una mirada muy occidental y ésa es una de mis críticas principales y el motivo de que quiera desarrollar un instrumento alternativo. La idea es que mil expertos de 124 países digan qué indicadores consideran relevantes para medir la libertad de prensa y qué puntuación le otorgan a cada uno de ellos. Tengo la esperanza de que así el sesgo cultural sea menor.</p>
<p><strong>Mil expertos… suena a un proyecto ambicioso, ¿cómo va a hacer para contactarlos?</strong></p>
<p>Pasé semanas buscando a personas dedicadas al tema: desde miembros de ONG y la mayoría de los grandes organismos periodísticos a profesores, expertos en desarrollo mediático y otros activistas en este campo. Después les escribí un mail y les pregunté si querían participar en mi encuesta.</p>
<p><strong>¿E incluyeron indicadores que no aparecían en los índices?</strong></p>
<p>No les pedí que me mandaran indicadores, sino que me dijeran la importancia que les concedían a los 47 que yo incluí en una lista. La lista fue fruto de muchas lecturas, de las fallas detectadas en los rankings existentes y del análisis de toda una serie de iniciativas que se están desarrollando en torno a este tema.</p>
<p>Entre los 47 indicadores y sus subindicadores hay muchos que contemplan los índices actuales, como la sensación subjetiva de seguridad de los periodistas, cosa que evidentemente influye en su labor. O el uso de los medios sociales como Facebook o Twitter tanto por parte de los medios como del público.</p>
<p><strong>¿Tiene resultados preliminares?</strong></p>
<p>Puedo decir ya que la mayoría de los expertos considera la independencia judicial como uno de los indicadores más importantes y, sin embargo, ni Freedom House ni Reporteros sin Fronteras la consideran.</p>
<p><em><a href="http://onmedia.dw.com/spanish/files/LP3n.jpg" rel="lightbox[6599]"><img class="size-full wp-image-6613 alignleft" alt="" src="http://onmedia.dw.com/spanish/files/LP3n.jpg" width="100" height="155" /></a>Además de promover en filosofía, <strong>Laura Schneider</strong> coordina el Programa para América Latina del Centro de Estudios de los Medios y la Comunicación de Hamburgo. Trabaja también como freelance para diversos medios alemanes y ha sido reportera radiofónica y de prensa escrita en México. Estudió ciencias de la comunicación y periodismo en las universidades de Hamburgo (Alemania), Guadalajara (México), y Sídney (Australia).</em></p>
<p>Entrevista: <a href="https://twitter.com/C_Harjes" target="_blank">Christine Harjes</a><br />
Traducción: <a href="https://twitter.com/lunabol" target="_blank">Luna Bolívar</a></p>
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